A veces, el llevar una cosa pa` lante no nos es suficiente.

Lo simple lo consideramos demasiado fácil y nosotros mismo nos marcamos un nivel más alto.

Nos complicamos la vida a veces, planificándonos objetivos muy elevados.

Hasta podemos llegar a estar agobiados por esas metas; pero, a la vez, necesitamos sentirnos presionados para ponerle más ganas a lo que nos hemos propuesto conseguir.

Si sólo realizamos esas simples cosas, dejaríamos los días pasar; ya que directamente nos ponemos a pensar en la gran cantidad de tiempo libre que nos queda por delante para llevar las cosas a cabo.  Nos relajaríamos, pasarían las horas sin hacer nada hasta llegar a días antes del caso a entregar y nos ponemos las pilas con velocidad y prisas incluidas, arrepintiéndonos después por no haber empezado antes a ponernos en marcha.

Sin embargo, si nos sentimos agobiados, ya que hemos decidido llevar muchas cosas a la vez, lo realizaríamos todo con antelación, ya que nuestro tiempo es limitado.

Somos conscientes de que en este caso, tenemos que estructurar nuestro horario, de manera que todo lo podamos elaborar sin problemas, ni falta de tiempo por terminar.

Es cierto que, a veces, le pedimos más horas al día; como si verdaderamente nos la concedieran. Pero el hecho de pedirlo, es el consuelo de muchos. Muchos , que estoy segura, que tampoco tienen tantas obligaciones en comparación con otros que realmente sí que las necesitan. Y en el caso de que le dieran esas horas deseadas, no se aprovecharían, nos serían productivas…

La solución a este problema, de falta de tiempo, es la ORGANIZACIÓN, ya que, sinceramente, da tiempo de todo; hasta de permitirnos tiempo libre.

Pero ahí está la voluntad y las ganas de cada uno de nosotros.

De esta manera, resumiré los dos extremos:

Para organizarse es muy importante la concentración. Tienes que estar metido dentro de lo que estés haciendo. Cualquier cosa ajena puede llegar a ser distracción pura, y la causante de robarte tiempo. Tiempo del cual te hace mucha falta para llevar a cabo  tu objetivo.

No vale tirar la toalla y agobiarse desde el principio.

Aunque sí que puedo asegurar es que el que se propone llevar a cabo muuchas cosas adelante, nunca lo escucharéis quejándose, ya que sabe de sus capacidades, sabe que lo puede conseguir, con esfuerzo y trabajo, pero que puede llegar a conseguirlo y sabe que el simple hecho de quejarse ya le está quitando de su tiempo y lo puede emplear en cosas provechosas y remuneradas para él mismo.

·· Elena ··

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